Screen

Profile

Layout

Direction

Menu Style

Cpanel

¿Cómo incide la decisión de Trump frente a Cuba, en el pacto de paz Santos-Farc?

  • PDF

      Análisis del conflicto colombiano

     La reciente pero esperada decisión del presidente Donald Trump frente a las exageradas concesiones que había dado su antecesor Barack Obama a la dictadura, cubana para reiniciar relaciones diplomáticas era una crónica anunciada, pues mal podía el mandatario estadounidense confabularse con más de cinco décadas de violaciones a los derechos humanos del régimen dictatorial contra los cubanos; de pobreza y miseria acumulada en la isla; de sostenimiento a una caterva de delincuentes apoltronados en el poder con la estratagema de la revolución marxista-leninista, y de una descarada satrapía patrocinadora y madrina del narcoterrorismo contra el mundo libre.

    Como ya se ha dicho en anteriores reflexiones político-estratégicas al respecto, los casi sesenta años de tiranía castrista en la isla cubana, solo han servido de faro y soporte del terrorismo comunista en el continente, de medio de paso para el narcotráfico y de miseria para el pueblo cubano.

    En el caso colombiano terroristas del Eln, el M-19 y las Farc han recibido a lo largo de 58 años, soporte político, entrenamiento en guerra de guerrillas, capacitación de cuadros terroristas, cuidado de terroristas enfermos o heridos, facilidades para blanquear dinero o comprar armas en mercados negros, contactos con bandidos de Eta y otras agrupaciones terroristas, sociedad delictiva para transportar coca hacia diferentes puntos del planeta, respaldo político a los terroristas en foros internacionales y por último complicidad para la farsa de paz montada por las Farc, con el fin de manipular al vanidoso presidente Santos y seguir en el empeño de implantar el castro-chavismo en el continente.

    La administración demócrata de Barack Obama manejó una línea diplomática muy blandengue, disimulando cordura frente a problemas estructurales de las relaciones internacionales de Estados Unidos. La candidata Clinton daba por segura su elección y la obvia continuidad de una política exterior sin contundencia, populista y peligrosamente pacifista con enemigos declarados de la Casa Blanca y de las libertades individuales de los seres humanos, pero la para los demócratas inesperada y sorpresiva elección de Trump cambio la situación.

    Es mucha la tinta y mucha la saliva que ha gravitado alrededor de las relaciones cubano-estadounidenses, pero como el paso prolongado del tiempo permite concluir con claridad, salta a la vista que fueron los medios de comunicación los que volvieron importante a un dictador sin ningún poder, pero respaldado por la Unión Soviética y luego por los petrodólares chavistas, para que metiera la nariz en los problemas internos del casi todos los países del continente, y para que auspiciara grupos terroristas y redes de narcotráfico a solo 90 millas de La Florida.

     Como es obvio, la izquierda recalcitrante y los idiotas útiles que abundan en el medio, cuestionarán la decisión del mandatario estadounidense, argüirán el trillado argumento del imperialismo, atacarán la exótica personalidad de Trump, dirán que con Barack Obama todo era mejor porque era paz y amor y mil cosas más. Pero lo cierto, es que la decisión está tomada y si la dictadura cubana quiere tener relaciones diplomáticas formales con el coloso del norte debe someterse a las reglas de la democracia y el respeto de los derechos humanos de su pueblo, así como a la seguridad del hemisferio, no al patrocinio del narcoterrorismo, como lo ha hecho desde 1959 hasta la fecha.

    Para el caso de Colombia, la decisión de Trump de dejar sin valor lo actuado por Obama con la dictadura castrista, es una noticia importante porque baja definitivamente el siniestro perfil que los comunistas colombianos, los izquierdistas gringos, y el Foro de Sao Paulo habían dado a la farsa del pacto Santos-Farc, que como están demostrando los hechos son las crónicas de un engaño anunciado.

     Las Farc, ni se van a desmovilizar, ni van a renunciar a su plan estratégico que pretende someter a Colombia bajo una dictadura similar o peor que la castrista, dedicada a pelechar de los recursos del Estado, hablar pestes del capitalismo y promover la zanganería de las férreas estructuras marxista-leninistas.

     La decisión de Trump también induce al vanidoso Premio Nobel de Paz a que aterrice y entienda que la geopolítica y la defensa nacional de Colombia no dependen de lo que ordenen los dictadores cubanos o el grotesco presidente venezolano, sino de la voluntad del pueblo que en las urnas le dijo No a su farsa con las Farc; al entorno geopolítico de los negocios con mercados de alta capacidad monetaria; al fortalecimiento de la democracia y la institucionalidad no a la legitimación de los terroristas; y sobre todo a escoger a los amigos importantes, pues sobra decir que es mejor tener en orden y con el respeto mutuo relaciones con la primera potencia mundial y no de amigos a rufianes como Raúl Castro o el vergonzoso régimen venezolano, para darle gusto a los comunistas armados y desarmados en Colombia.

     Por otra parte, la decisión de Trump ratifica a los cabecillas de las Farc, que una cosa es el cabildeo que lograron mamertos gringos ante Obama, cuando pretendían liberar a Trinidad y legitimar a las Farc que pasaron por los tres tercios de la plaza a De La Calle y sus mudos acompañantes, pero, otra cosa muy distinta es que  la Casa Blanca cohoneste con narcotraficantes y terroristas de las Farc porque era políticamente correcto.

     Entonces, Iván Márquez, Catatumbo, Timochenco y los demás cabecillas de las Farc que deben cuentas en las cortes estadounidenses, quedan notificados, que sin importar las concesiones que les den Santos y su cohorte, y sin importar los cargos públicos que llegaren a ocupar los jefes terroristas colombianos, lo más obvio es que el gobierno Trump ordenará a sus servicios de seguridad capturarlos y llevarlos ante la justicia estadounidense.

    Dentro de esa tónica, el mensaje de la Casa Blanca es claro para el próximo gobierno colombiano. Al recortar una suma importante de dólares para 2018, exigir acción contundente contra el cultivo de coca y apretar las clavijas en la OEA al régimen dictatorial de Maduro ─socio estratégico por conveniencia comunista del pacto Santos-Farc─ la administración Trump no quiere conductas políticas blandengues con los terroristas colombianos, no quiere más connivencia con el narcotráfico, ni indiferencia con las mal llamadas disidencias de las Farc.

     Tampoco quiere más mediaciones de un régimen violador de derechos humanos como Venezuela, ni que Cuba siga siendo la sede social del terrorismo en todas sus vertientes y que además siempre aparezca de mediador para solucionar lo que ellos mismos causaron, pues eso no se llama buena voluntad sino cinismo.

     Fuerte decisión, que quizás afecte a algunas personas correctas, pero en el fondo excelente medida geopolítica, geoestratégica y de seguridad para el hemisferio, el hecho que la Casa Blanca haya puesto los puntos sobre las íes a la dictadura cubana, a todos los comunistas armados y desarmados del continente y a los estultos útiles que les hacen el juego.

     Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

    www.luisvillamarin.com

     Especialista en Defensa Nacional, Estrategia y Geopolítica

      El coronel Luis Alberto Villamarín Pulido es autor de 33 libros y más de 1200 artículos  relacionados con los temas de su especialidad y analista invitado en diferentes medios de comunicación del mundo.

Lectores de Complot contra Colombia también leyeron:

Ganar la guerra para conquistar la pazEl Eln por dentroEn el infiernoLa selva rojaEl cartel de las FarcDeyanira, canto de guerra y pazCesó la horrible noche?Cóndor en el aireLa silla vacíaOperación JaqueOperación SodomaFallo SalomónicoDelirio del LIbertadorNarcoterrorismo la guerra del nuevo sigloConexión Al QaedaEstado Islámico ISISPrimavera Árabemartes de horrorGuerra SicológicaMágica Leyenda del Dorado


Lea mas acerca de Complot contra Colombia por Luis Alberto Villamarin Pulido

 

Lectores de Complot contra Colombia también leyeron:

Ganar la guerra para conquistar la pazEl Eln por dentroEn el infiernoLa selva rojaEl cartel de las FarcDeyanira, canto de guerra y pazCesó la horrible noche?Cóndor en el aireLa silla vacíaOperación JaqueOperación SodomaFallo SalomónicoDelirio del LIbertadorNarcoterrorismo la guerra del nuevo sigloConexión Al QaedaEstado Islámico ISISPrimavera Árabemartes de horrorGuerra SicológicaMágica Leyenda del Dorado


Lea mas acerca de Complot contra Colombia por Luis Alberto Villamarin Pulido