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Entrega de armas de las Farc: ¿otra novela macondiana?

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     Análisis del conflicto colombiano

     Se cumplen 50 años de la publicación de la fantasiosa novela que dio el Nobel de Literatura a un escritor colombiano, por describir las vivencias de unas personas exóticas en un pueblo imaginario llamado Macondo. Todo lo escrito en ese libro se resume en ilusiones y promesas vanas, en lo que se ha denominado un  entorno macondiano. En 2017, Colombia parece estar viviendo otro episodio macondiano, con la promesa  vana de la desmovilización y entrega de armas de las Farc.

    Igual que cada una de las etapas de las conversaciones del gobierno Santos con las Farc, el asunto de las zonas veredales de transición y la entrega de las armas en poder del grupo terrorista, se han caracterizado por informaciones inexactas, mucha autopublicidad del gobierno, imposiciones desafiantes de las Farc, acompañamiento auto-elogioso de la comunidad internacional, desinformación rampante para los colombianos, suposiciones noticiosas de algunos medios de comunicación y periodistas colombianos cercanos a la mermelada santista, un congreso de la república que no da la talla ante el reto histórico, y una academia manipulada por sesgos izquierdistas, que desean ver un éxito político de paz donde no existe.

    En marzo de 2017, folclórico e irresponsable, el Alto Consejero del postconflicto Rafael Pardo, juró a los cuatro vientos que el día D+150 es decir el 30 de abril de 2017, los terroristas habrían entregado todas las armas a la ONU. Pero como esa postura publicitaria de Pardo Rueda resultó falsa como casi todo lo que este funcionario dice acerca de la paz, salió el recién posesionado vicepresidente Naranjo a decir “que una demora de unos pocos días en la entrega de las armas no sería muy grave”.

    Así llegó el dia D+180 el 30 de mayo de 2017. Como estaba previsto las Farc no entregaron ninguna arma. Entonces Santos recurrió a una de sus consuetudinarias argucias politiqueras. Ordenó al general Florez Aristizábal que enviara una carta a Sergio Jaramillo advirtiendo que los terroristas harían parranda con francachela y comilona para celebrar el aniversario 53 del trasiego criminal, con el pequeño detalle que de manera extraña, pero conveniente para el gobierno colombiano, esa información se filtró a los medios, quizás para luego decir como Pastrana en 2002 “que las Farc no cumplieron la palabra”.

     Ridícula carta de Flórez, pues ni es la primera ni la única parranda de las Farc, a las que son bienvenidos los bailarines de la ONU, que además están empecinados en que el proceso se demore mucho más, para seguir cobrando 150 dólares diarios por funcionario de rango bajo, viajes en aviones y helicópteros, hoteles de primera categoría, escoltas, atenciones especiales, comidas y hasta bailes con guerrilleras desordenadas de la cintura para abajo.

     Para tapar el error, Santos autorizó una cumbre terrorista de cabecillas del Eln y las Farc en Cuba, y luego se reunió con Timochenco y otros criminales en Cartagena, para postergar la opereta; cita a la que las Farc asistieron gustosas para decirle que las zonas veredales no son transitorias sino permanentes, que las armas las guarda la ONU en unos costosos e insuficientes contenedores  pero que los terroristas tienen también una llave de esos depósitos, que el narcotráfico y los demás delitos que siguen cometiendo las Farc son disidencias, que la fecha del 20 de junio es un contentillo para que la prensa les publique e Iván Cepeda diga que todo marcha sobre ruedas, que con pequeñas demoras todo sigue bien (todo bien, todo bien, aunque todo esté mal), etc, pero claro, lo que realmente buscan las Farc es amnistía total, no pagar ninguna pena, no entregar las armas, ganar reconocimiento como fuerza beligerante, gobierno de transición y bla, bla, bla…

    El 11 de junio el diario El Tiempo hizo un mandado propagandístico a Santos, por medio de una de sus reporteras, quien pidió como deseo personal suyo, que las Farc dieran pruebas de la entrega física de las armas. El 13 de junio unos terroristas de las Farc aterrizaron en Cali en la Escuela Militar Marco Fidel Suarez por que no pudieron hacerlo en Palmaseca, algo bien extraño pues si se trataba de mal tiempo, igual afectaba a Cali que a Palmira. Lo importante para el “éxito de la paz” era que los criminales aterrizaran en una de las mas importantes bases militares del país.

    Ese miso día apareció Santos ante los medios de comunicación para mentir como es su costumbre. Dijo que era un día histórico y que lamentaba que Pepe Mujica y Felipe González no hubieran participado del show publicitario Farc-Santos en La Elvira Cauca, dónde las Farc entregaron el segundo 30% de las armas para completar el 60% de lo prometido por los terroristas.

     Pero, a los colombianos incluidos los sesudos analistas y especialistas en el conflicto que a diario opinan de lo divino y de lo humano en los medios, se les pasaron por alto  dos detalles:

      1. Que nombrar de mediador a Mujica con las Farc es como encargar a Garavito o a Uribe Noguera a cuidar un jardín infantil. O tal vez como nombrar al árbitro español de futbol de apellido Carvallo, a pitar un partido de Brasil-Colombia en la semifinal de la copa mundo de 2014.

       2. Que es absolutamente imposible que las Farc entregaran el 30% de las armas en La Elvira, así se tratara de un acto simbólico, pues en la guerra, en la estrategia, en los negocios, y hasta en el amor, lo que cuentan son los hechos tangibles, medibles y verificables, no los simbolismos, ni las promesas, ni mucho menos las patrañas auto-publicitarias.

      Hoy 17 de junio en Oslo, la canciller Holguín dijo que los acuerdos con las Farc se van a demorar un poco, pues lo impuesto a Santos y sus delegados en Cuba, implica cambiar el 71% del actual Estado, entonces Timochenco con visos de alto estratega terrorista internacional, la ratificó en el mismo escenario. Pero como si fueran pocas las mentiras e ilusiones vanas vendidas por Santos y su cohorte que desangra el presupuesto nacional, un delegado de la ONU aclaró que las Farc no han entregado las armas, que lo que han hecho es guardar en unos depósitos el 40% de las armas que tiene identificadas la ONU, no las que tengan las Farc en su totalidad.  Al mismo tiempo un terrorista afirmó desde una zona veredal en El Caquetá, que las Farc no van a entregar las armas hasta tanto el gobierno les cumpla todas sus imposiciones. En síntesis todo está peor que al principio y el gobierno sigue mintiendo.

      Colombia del año 2017 navega en un mar macondiano, los altos funcionarios del gobierno Santos están empantanados en medio de la mermelada y las mentirosas promesas de su jefe, a la unidad nacional le interesa politiquear y hacer demagogia para conservar las prebendas en el lapso venidero, los medios de comunicación y la academia no tienen claridad de lo que pasa, pero las Farc si saben que quieren, cómo lo quieren, para donde van, cuáles son sus objetivos, y cómo desarrollar un plan estratégico coherente con la guerra revolucionaria marxista-leninista.

      Y para colmo de males, la canciller y sus cuerpos diplomáticos, están iguales al ministro de Defensa Villegas: ni oyen, ni ven, ni entienden en temas de geopolítica, inteligencia estratégica y defensa nacional, pues ni por equivocación se les ocurre que mientras el régimen de Maduro esté en crisis en Venezuela, mientras Donald Trump sea presidente y pueda perseguir a los capos del cartel de las Farc donde estén; y, mientras Lenín Moreno, Daniel Ortega, Evo Morales, Sánchez Cerén y los dictadores cubanos estén en el poder en sus respectivos países, será imposible que las Farc entreguen las armas y dejen el terrorismo, pues lo más elemental es que un miembro de las Farc sin un arma en la mano, no tiene ninguna trascendencia y ningún medio de comunicación les da la importancia que han tenido durante el último lustro.

      Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

      Especialista en Estrategia, Geopolítica y Defensa Nacional

         www.luisvillamarin.com

 

        El coronel Luis Alberto Villamarín Pulido es autor de 33 libros y más de 100 artículos relacionados con los temas de su especialidad. Conferencista internacional en varias universidades, panelista en diversos medios de comunicación y analista invitado permanente de CNN en español. Para leer sus escritos haga click aquí:

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